natalia

martes, 25 de agosto de 2009

LA COCA

LA COCA





Los juegos como el trompo, el yo-yo, la coca, la bodoquera, el diábolo y las canicas, son la excusa ideal para acercarse a los estudiantes sin importar su edad o condición socio – económica.
Así lo profesa Enrique Leal, director y fundador de Recreodeportivos Ltda., una empresa que se dedica desde hace más de una década a promover el rescate de los juegos tradicionales en entornos educativos.
Leal y un grupo de expertos de varias disciplinas como psicólogos y pedagogos han desarrollado un programa para las instituciones educativas basado en el fortalecimiento de las competencias ciudadanas a través del juego.
El programa incorpora la experiencia del docente que trabaja con población infantil y juvenil y le brinda herramientas pedagógicas, lúdicas y recreativas. Durante el desarrollo del juego se crean espacios de convivencia, solución de problemas y acuerdos para el aprendizaje.
Según Leal, la propuesta busca abrir espacios de acercamiento generacional entre diferentes miembros de la comunidad estudiantil, mediante la interacción tanto al docente con el alumno como a las directivas y a la familia, y de paso, a diferentes instituciones educativas por medio de encuentros ínter-colegiados.
"Un docente que sabe manejar el trompo o el diábolo (muy de moda entre los jóvenes) está al nivel de sus alumnos porque habla su lenguaje", dice Leal. "Esto no implica que el maestro pierda autoridad, por el contrario, será más respetado porque además de ser un experto en matemáticas o en ciencias, es muy hábil con el trompo", concluye.
Los juegos están pensados para ser usados dentro y fuera del aula de clases. Así, por ejemplo, una actividad dentro del aula puede ser la de poner una lámina en la pared con las partes del cuerpo humano o el abecedario y dejar que los alumnos apunten con la bodoquera según las indicaciones del maestro.
Fuera del aula, se plantea la creación de un espacio para el esparcimiento y la lúdica con los juegos populares que, según Leal, ayudan a desarrollar la motricidad fina, gruesa, la visión y, sobre todo, la concentración.Los juegos como el trompo, el yo-yo, la coca, la bodoquera, el diábolo y las canicas, son la excusa ideal para acercarse a los estudiantes sin importar su edad o condición socio – económica.
Así lo profesa Enrique Leal, director y fundador de Recreodeportivos Ltda., una empresa que se dedica desde hace más de una década a promover el rescate de los juegos tradicionales en entornos educativos.
Leal y un grupo de expertos de varias disciplinas como psicólogos y pedagogos han desarrollado un programa para las instituciones educativas basado en el fortalecimiento de las competencias ciudadanas a través del juego.
El programa incorpora la experiencia del docente que trabaja con población infantil y juvenil y le brinda herramientas pedagógicas, lúdicas y recreativas. Durante el desarrollo del juego se crean espacios de convivencia, solución de problemas y acuerdos para el aprendizaje.
Según Leal, la propuesta busca abrir espacios de acercamiento generacional entre diferentes miembros de la comunidad estudiantil, mediante la interacción tanto al docente con el alumno como a las directivas y a la familia, y de paso, a diferentes instituciones educativas por medio de encuentros ínter-colegiados.
"Un docente que sabe manejar el trompo o el diábolo (muy de moda entre los jóvenes) está al nivel de sus alumnos porque habla su lenguaje", dice Leal. "Esto no implica que el maestro pierda autoridad, por el contrario, será más respetado porque además de ser un experto en matemáticas o en ciencias, es muy hábil con el trompo", concluye.
Los juegos están pensados para ser usados dentro y fuera del aula de clases. Así, por ejemplo, una actividad dentro del aula puede ser la de poner una lámina en la pared con las partes del cuerpo humano o el abecedario y dejar que los alumnos apunten con la bodoquera según las indicaciones del maestro.
Fuera del aula, se plantea la creación de un espacio para el esparcimiento y la lúdica con los juegos populares que, según Leal, ayudan a desarrollar la motricidad fina, gruesa, la visión y, sobre todo, la concentración.
El programa toma como metodología principal la formación de maestros multiplicadores, encargados de transmitir sus conocimientos a diferentes docentes y alumnos, tanto de su institución de trabajo como de otros planteles educativos por medio de encuentros recreativos dentro y fuera de los colegios.
Para formar a los maestros en el uso de los juegos, el Programa de Juegos tradicionales ofrece un Kit de Juegos Tradicionales, exhibiciones, acompañamiento presencial y talleres prácticos a profesores y alumnos aventajados a cargo de jugadores profesionales.

martes, 11 de agosto de 2009

fundacion de bogota



Bogotá antes de la llegada de Gonzalo Jiménez de Quesada, su fundador, estaba habitada por las culturas Chibcha y Muisca que se extendían por lo que es hoy Bogotá, Tunja, Iracá, Tundama y Guanetá, la zona estaba organizada bajo el mando de dos jefes: el Zipa y el Zaque.
Gonzalo Jiménez de Quesada, general español encargado de buscar el mítico El Dorado, llega a América por el norte en 1537 en compañía de 750 hombres. Una vez en Bacatá somete, asesina y maltrata en compañía de su tropa a indígenas por las ansias de oro y esmeraldas.
Después de la muerte del Zipa de Bogotá, Quesada decidió fundar una villa para establecerse en el terreno conquistado, y por la consigna de los conquistadores de "fundar y poblar" para establecer un gobierno estable y una vivencia ordenada para los indios. La villa fue erigida en Thybzaca (hoy Teusaquillo) por su abundancia de aguas, la cercanía de recursos como madera, piedra, tierras, y la protección del viento que les daban los cerros Monserrate y Guadalupe.
Comenzaron con 12 bohíos y una modesta capilla construida por los indígenas y se escogió el día de la "Transfiguración del Señor", 6 de agosto, para la celebración por la edificación la villa y por el terreno tomado que nombró Santa Fe de Bacatá en honor a Santa Fe de Granada, lugar de origen de Jiménez de Quesada. La fundación de Bogotá coincide con la llegada de otros dos exploradores europeos, Sebastián de Belalcázar (que fundaría posteriormente la ciudad de Cali) y el alemán Nicolás de Federman.
Aunque no existe acta de fundación de la ciudad, se aceptó como fecha de fundación el 6 de agosto de 1538, pues según cuenta la historia, aquel día el sacerdote Fray Domingo de las Casas ofició la primera misa en la capilla erigida en el centro de la villa. Ese día también se nombró a la región Nuevo Reino de Granada. El poblado luego se llamó Nuestra Señora de la Esperanza, después se llamo Bogotá y finalmente se bautizó con el de Santa Fe de Bogotá Distrito Capital en 1991.
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Santa Fe de Bogotá
Santa Fe de Bogotá está ubicada a 2640 metros sobre el nivel del mar, en una meseta de la Cordillera Oriental de los Andes, y limita al norte con la Sabana hasta Chía y Sopó; al sur, con las estribaciones del páramo de Sumapaz; al occidente con el río Bogotá y al oriente con los cerros Guadalupe y Monserrate.
Tiene un área de 1732 km2 y su área urbana son 384,3 km2, la ciudad se dividide en 20 localidades y cada una de ellas cuenta con un alcalde y una junta administradora local, además se puede dividir en cuatro zonas: central, occidental, norte y sur. Bogotá tiene un clima de sabana tropical que oscila entre los 8 y 18 °C. Desde su fundación Bogotá ha sido un importante centro económico y político, en 1810 allí se declaró la independencia de España y actualmente es la capital del país.

batalla de boyaca



El sábado 7 de agosto de 1819 los Ejércitos español y criollo se enfrentaron en el campo de Boyacá. Cada uno tenía un objetivo diferente: El Ejército Realista tenía como misión tomarse Santa Fe de Bogotá y el Liberador deseaba impedir a toda costa esta maniobra.
El Ejército Liberador, conformado por 2.850 combatientes entre criollos, mulatos, mestizos, zambos, indígenas y negros estaba comandado por el general Simón Bolívar; la vanguardia, por Francisco de Paula Santander y la retaguardia, por el general José Antonio Anzoátegui.
Por su parte, el Ejército Realista – que pertenecía a la tercera división del Ejército Expedicionario de la Reconquista - estaba conformado por 2.670 soldados, de los cuales 2.300 eran de infantería, 350 de caballería y 20 de artillería. Su Comandante General era el coronel José María Barreiro; el Jefe del Estado Mayor, el Coronel Sebastián Díaz y lo comandaba el Coronel Francisco Jiménez.
Pero para Simón Bolívar no fue un impedimento su fuerte rival y aprovechó las oportunidades de su estadía en Tunja para vigilar los pasos del enemigo. Fue entonces cuando los patriotas treparon por matorrales y se presentaron de improvisto al Ejército de Barreiro en el puente de Boyacá.
A pesar de que la acción militar era intensa en los dos bandos, las Fuerzas Patriotas tenían unidad y facilidad en las comunicaciones, mientras que los Realistas estaban incomunicadas y separadas por el Teatino y la vanguardia patriota.
Al final, el coronel Barreiro no pudo lograr parar la rapidez con la que las tropas Patriotas los rodearon como "anillo de fuego". No tuvieron más remedio que rendirse ante el Ejército Patriota, con su comandante Santander, 'Héroe de Boyacá'.
La batalla terminó a las 4 de la tarde. Murieron más de 100 realistas, 13 soldados patriotas y 53 resultaron heridos. Barreiro, junto a los principales Jefes Realistas y 1.600 soldados, fueron hechos prisioneros.
Así termina la Campaña Libertadora de 1819 que se realizó durante 77 días, desde el 23 de mayo cuando el Libertador Simón Bolívar expuso el Plan en la aldea de los Setenta ante los Jefes del Ejército Patriota, siguiendo un trayecto militar desde los Llanos de Casanare, la cordillera de los Andes y las tierras de Tunja. El Plan culminó en el Puente de Boyacá.
La Batalla de Boyacá se convirtió en el inicio de la independencia del norte de Suramérica, y se considera de suma importancia pues llevó a los triunfos de las Batallas de Carabobo en Venezuela, Pichincha en Ecuador y Junín Ayacucho en el Perú y Bolivia.

martes, 4 de agosto de 2009

mis vacaciones





yo en vaciones estuve jugando en el paqrue luego fui a viajar a mesitas del colegio en un club privado alli jugamos en la piscina almorzamos la pasamos super bien estuvimos en carros chocones jugamos tejo con mi familia luego jugamos rana con mis primos y tios mientras mis papas y mis hermanos almorzaban duramos 5 dias viajando alli cuando llegamos nos fuimos a quedar donde mi tia alli no la pasamos jugando y jugando y luego me estuve en mi casa porque no habia nada que hacer.